El ataque militar del 3 de enero contra Venezuela por parte de Estados Unidos, es un punto de inflexión que condiciona la geopolítica y la política venezolana en el inicio del segundo cuarto de siglo. Lo que pasó aquel 3 de enero, a pesar de los aspectos que quedan por dilucidar, son de manejo ya de buena parte de la opinión pública, con riesgo de aturdimiento por los miles de análisis, algunos serios y otros estrictamente pasionales, porque lo que no voy a agregar otro más. Hay realidad que necesitan pasen u tiempo necesario y no es para sacar rápidas y apresuradas conjeturas, para tener la exclusiva intelectual. Solo intentaré en el medio "de la humareda", aportar algunos elementos que considero no están siendo suficientemente jerarquizados para librar la batalla que se viene por delante, y que sigue situada en la batalla cotidiana de información y construcción del relato. Estrategia de ajedrez No pretendo que todos los lectores sepan jugar ajedrez y aquellos que no lo ju...
Los del Sur del continente ya lo imaginan; estoy parafraseando la frase inmortal del revolucionario, tupamaro y protector de los pueblos libres, José Gervasio Artigas, que, dando una cabal idea de su noción de independencia de la Banda Oriental del Imperio de Brasil y el centralismo porteño de Buenos Aires expresó: "Nada debemos esperar sino de nosotros mismos". Los orientales habían quedado liberados a su suerte, y aquél ejército artiguista de criollos y criollas, españoles renegados, indígenas y negros, enfrentaba los planes imperiales y las urdimbres de las nuevas oligarquías del Río de la plata. De esa condicionalidad estratégica, que luego se plasmaría en la derrota del proyecto artiguista y el nacimiento de un país al "dedo" de las clases dominantes post colonial, Artigas supo ver un camino de soberanía, de instalación de la primera reforma agraria del continente donde como expresó en otra de sus consignas, "que los infelices sean los más privilegiados...
Una chavista me dijo con los ojos aún humedecidos: "Está Caracas luego de la madrugada del tres de enero, ya no es la misma Caracas de antes, ni nada será como antes". El cambio era palpable desde la jornada del mismo tercer día del nuevo año. El primero de año escuchábamos la entrevista de Ignacio Ramonet al Presidente Nicolás Maduro , un Presidente con una presencia cotidiana en los medios de comunicación y en el recorrido de sus actividades por distintos organismo y territorios, que difundían masivamente las distintas plataformas. Como si de golpe nos hubiéramos introducido en Macondo, un tres de enero el país amaneció bombardeado,sin presidente y primera dama combatiente y diputada, Cilia Flores. Tan Macondo que desde TeleSUR se sintetizaba en una caricatura el mensaje de diálogo y paz del Presdiente Maduro, secuestrado dos días después, aunque la idea de Trump era secuestrarle durante la noche del 30 de diciembre. Convidado de Piedra El ataque militar sobre Caracas y el...
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